¿Agresividad o Dominancia?

En estos tiempos en los que todos jugamos a aprendices de etólogo, es frecuente escuchar el término “perro dominante” aplicado al perro peleón o pendenciero, y de igual forma se aplica “agresividad por dominancia” a los casos en los que el perro ¿dominante? comienza la pelea o el altercado sin motivos aparentes. En ambos casos el concepto “dominante” no está siendo utilizado de forma correcta. Agresividad no es sinónimo de dominancia.

El “perro dominante”. Con frecuencia se confunde al perro realmente dominante (después lo definiremos) con un perro mal socializado. Un perro que no sabe comportarse ni con sus congéneres ni en su entorno, pero no porque sea dominante, sino porque desconoce las reglas del juego y -en la mayoría de los casos- su inseguridad le lleva a reaccionar con agresividad. El perro peleón no es el dominante, ni el sumiso, sino el que ocupa escalones intermedios y busca “su sitio”. El verdadero perro dominante es unanimal tranquilo, seguro de sí mismo, que nunca reacciona con agresividad sin motivo y no provoca altercados gratuitamente, tal vez sea insolente y desafiante, pero no agresivo. No reacciona con agresividad a estímulos menores, sino que los ignora, ya que es un animal seguro de sus posibilidades. Un perro dominante puede manifestar, o no, agresividad por dominancia. Un perro de estas características es un animal duro y muy complicado para personas sin experiencia, que explora los límites y los supera (con otros perros y también con los humanos) porque él se siente por encima. Reconducir/modificar esa conductaes posible con tiempo y técnicas apropiadas, pero no está al alcance de cualquiera sin experiencia ni es tan sencillo como forzar la postura de sumisión (alpha roll over). La figura del profesional canino cualificado es imprescindible para conseguir resultados positivos, fiables y duraderos.

La agresión es un problema de la conducta canina más frecuente, por el cual los perros son llevados al veterinario o a centros de adiestramiento.

El término agresión no es muy conciso, haciendo referencia a la conducta amenazante o peligrosa dirigida hacia un individuo o grupo.

La agresividad en los perros ha de entenderse, en términos generales, como un conjunto de factores entre los que se encuentran:

Ambientales(animal encadenado).
Genéticos( razas).
Fisiológicos( animal no castrado).
Motivacionales (defensa).
Instrumentales (experiencia traumática o enseñada).
Patológicos(dolor, molestia).

Como consecuencia de este fenómeno, se puedeencontrar distintos grados de violencia canina que deberán ser tratados por especialistas de formas diferentes.

La agresividad es una conducta natural de los perros que permite regular las relaciones entre los miembros de una manada, y entre éstos y los otros animales. En el entorno doméstico esto se puede convertir en un problema que dificulte la convivencia del animal con las personas.

La clasificación de la conducta del perro más utilizada incluye los siguientes tipos de agresividad canina:

Agresividad con causa orgánica:

Esta forma de agresividad incluye tanto la agresividad causada por el dolor como aquella que es consecuencia de un problema orgánico, como los problemas hepáticos o el hipotiroidismo, suponiendo entre el 15 y el 20% de los casos.

Agresividad sin causa orgánica:

Agresividad por dominancia.
Agresividad por miedo.
Agresividad territorial.
Agresividad en el juego.
Agresividad depredadora.
Agresividad redirigida.
Agresividad maternal.

La agresividad por dominancia es el tipo más frecuente en el perro, suponiendo entre el 40 y el 80% de todos los casos, seguidos de la agresividad por miedo y la agresividad territorial.
Los perros han evolucionado a partir de los lobos y estos manifiestan una conducta social y una organización jerárquica que implica un animal líder en la cúspide, el cual controla las situaciones o la conducta de otros miembros del grupo.

La agresión por dominancia se puede manifestar cuando un determinado perro se da cuenta queestá siendo desafiado o de que esta perdiendo el control de un recurso o de una situación a favor de un subordinado (un perro o una persona). Si la agresión se manifiesta, está influida por numerosos factores.

Por este motivo, los perros que han establecido la dominación sobre una determinada persona pueden reaccionar de modo agresivo si la persona se acerca cuando el animal esta comiendo o descansando o si una persona manifiesta signos sociales de dominancia.

La agresividad por miedo es desencadenada por un estimulo miedoso, que puede manifestarse cuando el perro es amenazado o castigado. Generalmente se presenta cuando el perro es incapaz de eludir el estímulo que provoca la respuesta de miedo.

Las causas más frecuentes de esta agresión son la socialización insuficiente y el castigo inoportuno y la genética puede desempeñar un papel en la determinación del umbral correspondiente a una respuesta de miedo.

La agresividad territorial se presenta cuando la conducta agresiva va dirigida hacia una persona o hacia otro animal que no considera miembro de la manada pudiéndose manifestar agresión hacia las personas o hacia otros animales que se acercan a los miembros de la familia.

La agresión territorial puede verse exacerbada si el perro está atado o encerrado.

Descubrir las causas que llevan a un perro a comportarse de forma agresiva es un proceso similar a deshojar una margarita o pelar una cebolla: tendremos que ir eliminando posibilidades hasta dar con el motivo real.

De este modo, la primera pregunta que tendremos que hacernos es: ¿Lo provoca un problema de conducta o hay un origen clínico? Esto sólo puede responderlo nuestro veterinario, tras un examen clínico del perro y que hemos comentado con anterioridad.

Hay causas patológicas que requieren un tratamiento complicado, pero también existe la llamada“agresividad inducida por dolor”. Problemas tancomunes como una inflamación del oído que acabe en agresividad hacia aquellos que se encuentren próximos al animal. Debemos ser conscientes de que el perro no tiene capacidad de pensar de forma abstracta: para él, si siente dolor ahora es porque algo o alguien le lastima ahora, y culpará a la persona u animal más cercano. Es por ello que debemos someter al can a un examen completo, con el propósito de localizar la fuente del dolor y tratarla para eliminarlo.

Si tras un análisis veterinario no hay causa aparente de la agresividad, estaremos hablando de un problema de conducta. Llegado este punto tendremos que seguir deshojando la margarita:

¿Nuestro perro es dominante o sumiso? Cuando llega al parque ¿Se dirige directo al centro del grupo de perros que estén jugando o por el contrario hay que “invitarle” a acercarse? ¿Se coloca delante de nosotros de forma longitudinal, de frente a los perros o se sitúa de forma transversal, como si nos impidiera el paso con el cuerpo y se reclina sobre nosotros? Es importante saber si nuestro perro es dominante o sumiso, pues la forma de proceder en ambos casos es muy diferente.

Si el perro es dominante podemos encontrar diferentes tipologías de agresividad, como las enumeradas al principio.

En el otro lado de la balanza se encuentran los perros excesivamente sumisos, que suelen mostrar la agresividad por miedo.

Cada tipo de violencia responde a un impulso concreto, busca resolver una situación concreta, y por tanto hay soluciones diferentes. Asimismo, cada perro es distinto al resto. En su comportamiento afectan factores propios de los perros tan variados y a la vez determinantes como son el sexo, la edad o la disposición genética, pero también afectan otros valores como la edad a la que fue retirado del contacto con su madre y hermanos o la forma en que se ha llevado el periodo de socialización, fundamental para todo animal social, y cuyos artífices somos nosotros, los propietarios.

Por ello no es justo achacar toda la culpa de un mal carácter al perro, nosotros tenemos mucha responsabilidad en ello.
 Y tampoco es útil sentirse mal por un fallo en su educación causado por la falta de información. Siempre es buen momento para reconducir a un perro, tan solo hace falta tener interés en ello y paciencia. Y, asombrosamente, todos los perros tienen la capacidad de cambiar de actitud.

¿Y cómo erradicar la agresividad? Una vez determinado el tipo de agresividad que presenta el perro es más sencillo, pues podemos atacar solamente a la raíz del problema, sin estropear su carácter.

Algunas tipologías, como la Competitiva-posesiva, la Dominante-jerárquica, la Territorial o la Aprendida-impulsiva se dan siempre bajo un mismo factor: ausencia de unas limitaciones claras y bajo nivel de liderazgo humano.

Para ello existen un gran número de actos “rituales” que se deben adoptar (la forma de entrar y salir de casa, de darles la comida o de ubicarles para dormir, etc.) que ayudan a que el perro descubra la nueva actitud del propietario, dispuesto ahora a asumir el mando y a cubrir todas esas necesidades que el perro requiere. Como asesores debemos ayudar a los propietarios a adoptar esa nueva figura, la del líder.

Aprender a corregir el paseo es fundamental, pues si el perro asume que no es él quien toma las decisiones en la calle esperará a que seamos los humanos los que le digamos cómo obrar.

Para tratar la agresividad por miedo tendremos que, por igual, reforzar nuestra imagen de líder y elevar la autoestima del perro, desensibilizándolo de aquello que le provoca el miedo
Será preciso enfrentar al perro al motivo de su miedo y estimularlo para cambiar su percepción de la causa, hasta el momento negativa, por algo más positivo y menos amenazador. Tan solo lograremos que un perro abandone una conducta agresiva hacia los perros logrando que entre voluntariamente dentro de un grupo numeroso de estos y ayudándole a comprobar que no tiene por qué pasarle nada malo. En este caso,la firmeza y la suavidad tendrán que estar estrechamente ligadas, para que el animal perciba un modo de actuar seguro y firme pero confiado y tranquilo.

El Golden Retriever

Golden Retriever.


Junto con el Labrador retriever y el Border Collie, el Golden Retriever está considerado uno de los perros con mayor capacidad para el aprendizaje de todos los que se conocen. Su capacidad para obedecer órdenes complejas es tal que son muy apreciados para realizar tareas de búsqueda de supervivientes en desastres naturales, como terremotos o derrumbes, así como de asistentes de personas con algún tipo de discapacidad, aprendiendo de forma sorprendente a realizar tareas complejas como abrir cajones, puertas, avisar cuando suena el teléfono, el timbre…

El Golden Retriever nació en el siglo XIX de cruces de perros del Cáucaso que, más tarde se introdujeron en Gran Bretaña en donde acabó de perfilarse la raza tal y como hoy la conocemos.
Su peso oscila alrededor de los 30Kg. y la altura varía en cuanto a hembras (51-56cm) y machos (56-61) se refiere. Es un perro de raza grande y como tal tardará más en desarrollar su musculatura y osamenta, estando su fase de crecimiento en alrededor de un año y medio, durante la cual deberemos proporcionarle pienso de cachorro.
El Golden adulto es tranquilo y bueno con los niños. En realidad es una de las razas de perros que se recomiendan para la convivencia de los más pequeños de la casa, pues tienen mucha paciencia.
Su cuerpo es equilibrado; sus orejas caídas, de tamaño medio; sus ojos separados de un marrón oscuro. Pero sin duda, una de las características que más llama la atención es su bonito manto dorado.
El pelo del Golden es suave, liso u ondulado, y posee un subpelo denso e impermeable. Los colores van del crema al oro. Es importante cepillarlo con regularidad para eliminar el pelo muerto.
Buen nadador, afable, dócil, el Golden Retriever constituye el compañero ideal, aunque requiere ejercicio diario, por lo que no es aconsejable mantenerlo en un piso pequeño, sobretodo si no disponemos de tiempo para sacarlo a pasear.
Es fiel y afectuoso. Adorable cachorro aunque algo travieso. Su educación será sencilla si ponemos de nuestra parte.
Si nos gusta el deporte lo pasaremos muy bien con él y él agradecerá las carreras e incluso el Agility, para el que está muy bien dotado.

 

Pastor Aleman


INTRODUCCIÓN:

El Pastor Alemán es una de las razas de perros más populares en el mundo. En los Estados Unidos en los años 2001 y 2002 fue la tercera raza con más cachorros registrados.

ORIGEN:

Como su nombre implica, el Pastor Alemán es natural de Alemania. Esta es una raza de gran antigüedad. Se estima que ya en el siglo VII existía un perro muy similar.

MASCOTA:

Propiamente adiestrado, esta es la mascota por excelencia. Tal vez otra raza le supere en una tarea u otra específica, y a pesar que no es una de nuestras razas preferidas, es innegable que el Pastor Alemán es la mascota indicada para aquellos que puedan mantener un perro de su tamaño. Sólo el Labrador Retriever y el Golden Retriever le superan como mascotas, pero a pesar que el Labrador sí es una de nuestras razas preferidas, tenemos que aceptar que no llegan a tener el porte y la belleza refinada del Pastor Alemán.

OTROS NOMBRES:

Al Pastor Alemán también se le ha llamado “Ovejero Alemán”. En inglés se le conoce por “German Shepherd Dog”, también se le llama “Alsatian”.

FEDERACIONES CANINAS:

Relación de federaciones caninas que reconocen esta raza. Referencias útiles para estimar la popularidad de esta raza, el esfuerzo realizado por mantenerla definida, obtener asesoramiento antes de adquirir un cachorro de sangre pura, y ver esta raza competir.

Al Pastor Alemán usualmente lo asignan a los Perros Pastores.

American Kennel Club: AKC (Estados Unidos).

United Kennel Club: UKC (Estados Unidos).

The Kennel Club: KC (Gran Bretaña).

Canadian Kennel Club: CKC (Canadá).

Federation Cynologique Internationale: FCI (Bélgica, con federaciones afiliadas en prácticamente todo el mundo).

DESCRIPCIÓN
Las medidas varían entre las diferentes federaciones caninas del mundo. Presentamos cifras relativas que dan una idea del tamaño y la forma de la raza. Si desea exhibir su perro, consulte las medidas de la federación donde desea competir.

PROPORCIONES GENERALES:

El Pastor Alemán es un perro rectangular con caída; es más largo que alto y la espalda cae hacia la parte posterior del perro, opuesta a ser horizontal.

CABEZA:

Ancha en la parte superior, entre las orejas.

OREJAS:

De tamaño medio. Las mantiene paradas.

PELO:

Dos mantos. El manto superior no muy corto. El manto interior denso.

COLOR DEL PELO:

Pintas blancas en el pecho o las patas son permitidas.

COLA:

Larga de mucho pelo. Usualmente la mantiene caída.

ALTURA:

A la cruz o los hombros: Los machos miden unos 63 cm (aproximado de 25 pulgadas). La altura de las hembras es de unos 58 cm (aproximado de 23 pulgadas).

PESO:

El peso de los machos es de 34 a 38 Kg (aproximado de 75 a 85 libras). Las hembras pesan de 27 a 32 Kg (aproximado de 60 a 70 libras).
CAMADA:

Usualmente la camada es de cinco a seis perritos. Se registran camadas de hasta 16 cachorritos.

LONGEVIDAD:

Usualmente de 11 a 12 años.

Bulldog Inglés

Perro típicamente inglés, convertido en símbolo de esta nación desde el Campeonato Mundial de Fútbol de Gran Bretaña en 1966. Es el fruto de una minuciosa selección que ha hecho de él un perro interesante en su fealdad. Dócil, manso, perezoso y amante de la comodidad, el bulldog de hoy sólo se asemeja en el físico a su feroz antepasado que, hasta la mitad del siglo pasado, combatía en las arenas contra los toros en sangrientos espectáculos.

El fruto de la selección ha dado a esta raza anomalías permanentes. Presenta un tercio anterior ancho y potente y una pelvis estrecha y fina de modo que visto desde arriba tiene la forma de una pera en la cual el cabo esta en la cola. Además, ninguna otra raza tiene un tamaño de cabeza en proporción al cuerpo- tan grande como para hacer difícil el parto, que habitualmente se lleva a cabo por cesárea.

La cabeza debe tener un cráneo más ancho que largo, mejillas redondeadas, caña nasal muy corta y un hocico cortísismo, lo más ancho posible con un mentón muy marcado. Las extremidades anteriores, anchas y potentes, sostienen un tórax con perímetro bien redondeado. La línea superior, partiendo de la cruz, sube hasta la grupa, formando un perfil definido como “dorso en carpa”. La grupa alta y bastante rígida hace que el bulldog camine de una manera típica denominada “en puntas”. A pesar de su apariencia cruel y feroz, es uno de los perros más tranquilos. Toda su antigua ferocidad ha desaparecido siendo sustituida por una gran pereza…. Le gusta jugar con los niños y vive perfectamente en un espacio reducido. Hay que tener cuidado de no fatigarlo mucho y de mantenerlo alejado del sol debido a que, por la conformación de su hocico, tiene graves dificultades respiratorias.

El entrenamiento para los perros pit bull

El pit bull terrier es un asombroso perro. Es extremadamente energético y puede ser bastante problemático si no se lo entrena de manera adecuada. Los pit bull americanos son extremadamente leales y cuando se forma una relación con ellos, durará para siempre. Si usted es un dueño nuevo de un pit bull, realmente deberá aprender qué tan necesitados pueden ser estos perros para darse cuenta de toda la atención y entrenamiento que deberá tener para poder reconocer todo su potencial como mascota. Los pit bull son muy inteligentes y pueden utilizar sus ventajas para sobreponerse al proceso de entrenamiento.

Entrenamiento para pitbull
Debido a su alta inteligencia, los pit bull pueden tener un temperamento necio pero no deje que esto le asuste al momento de entrenarlo acerca de la obediencia. Usted como el dueño deberá recordar que habrá momentos en que le pedirá hacer algo que no quiera hacer, y deberá obedecer. Recuerde mantenerse paciente en aquellos momentos y no se frustre. Mientras más temprano empieza a entrenar a su pit bull, mejor. A las ocho semanas de edad, puede empezar el entrenamiento básico para socializar con su cachorro de pit bull. Recuerde, asegúrese de mantener las actividades de entrenamiento divertidas y utilizar de manera positiva los refuerzos para poder alentar el comportamiento deseado.

La socialización es uno de los factores claves de enfoque para el entrenamiento de pit bull. Los pit bull pueden ser extremadamente amigables y afectivos pero también pueden ser agresivos sino se los enseña a socializar. La mejor manera de socializar con su cachorro es poder incluirlo en unas clases de entrenamiento. Éstas clases permiten que su perro sea entrenado a la par de otros carros.

Cuando su cachorro de pit bull llega a una edad de 13 a 16 semanas, puede empezar una rutina de entrenamiento más seria. Durante esta edad, su pit bull puede empezar a robar los límites y explorar el área de dominancia. Tal vez querrá asumir el rol de perro alpha. Es importante que sea fuerte durante este tiempo y que mantenga el rol dominante de la relación. Los pit bull son perros genuinos para la familia y muy cariñosos si se les entrena de manera adecuada. Pueden llegar a ser una mascota para cualquiera. Son perros excelentes que aman estar rodeados de “gente”. Asegúrese de entrenar a su pit bull lo antes posible y recuerde mantenerse firme.